De pequeño casi me llevan a un colegio de educación especial. Pero mi padre no quiso. Su plan fue que me protegieran mis hermanos mayores. Y eso funcionó durante un tiempo. Pero, finalmente, esa dependencia se va convirtiendo en miedo y ese miedo en aislamiento voluntario. Para un cerebro neurodivergente, ese miedo hiela la sangre y el entendimiento. Pero ahí estaba la música, los comics, la radio, los libros, los pasatiempos, los juguetes...
Me pasaba mucho tiempo en casa, y otro tanto jugando en la calle. Eran los años 70. Pero siempre me sentía distinto.
2
Con la edad uno se harta de que le estén dando lecciones de conciencia o de criterios. Con la edad uno se va acostumbrando a hacer lo que le apetece y alejarse de ese diálogo ponzoñoso que algunos cultivan. Con la edad, el diálogo se convierte en la justificación de un interlocutor para convencer de sus propuestas. Y todo termina en una dialéctica sin sentido que no lleva a ninguna parte. Te das cuenta de que nos volvemos sordos a nuevos planteamientos y cada vez también te va ocurriendo. ¿Y entonces? Pues, diálogos de sordos. Sócrates no nos dejó nada escrito, así que no sabemos si él también habría llegado a esta conclusión, pero supongo que si lo condenaron por traición a envenenarse con cicuta, algo de ello tuvo que pensar. Todo se sobrelleva hasta que alguien se indica a quien debes votar, argumentado en las palabras de los mismos de siempre. Y ¡zas! Le dices: me da igual. Voy a votar a tal o cual candidato (por supuesto, contrario al que defienden con esos argumentos tan dudosos como todo argumento salido de la supuesta prensa de opinión). Intenta arremeter porque está sordo. Y ¡zas! -que me da igual lo que me cuentes-. A la segunda lo entiende. -¡Ah! votas por despecho-. No -respondes-. ¡Voy a votar a lo que a ti te dé la gana! Así se va convirtiendo el diálogo con la edad. Así que vigilen al diálogo, e intenten no caer en la dialéctica vacía, porque puede hacernos olvidar que la felicidad está en el camino, y que éste no tiene fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario